
Zen (禅) es el nombre en japonés de una tradición del budismo Mahāyāna, cuya práctica se inicia en China bajo el nombre de Chán (禪).
Es una de las escuelas del budismo más conocidas y apreciadas en Occidente. Con el popular nombre japonés Zen suele aludirse en realidad a un abanico muy amplio de escuelas y prácticas de este tipo de budismo en toda Asia.
Históricamente los monjes japoneses viajaban con frecuencia a China para recibir la transmisión de nuevas enseñanzas de los maestros chinos. De vuelta a su tierra y con esa herencia de autoridad, extendían las prolongaciones de las escuelas y enseñanzas que habían conocido en el continente. Con el tiempo adquirían su propia personalidad japonesa. Esto, en realidad, es buena parte del patrón cultural del Japón, en donde la influencia China es totalmente central para entender su cultura y religión. Así las dos escuelas principales del budismo Chán chino llamadas línjì y cáodòng verán su paralelo japonés en sus respectivas dos escuelas principales del budismo Zen japonés: Rinzai y Sōtō.
Zen
Las principales escuelas del budismo Zen propiamente japonés, se distinguen por su especialización en distintas técnicas de meditación como el koan o el zazen.
El Zen es una de las escuelas de budismo más conocidas, y podría definirse como un método que intenta fortalecer la relación entre la mente y el cuerpo, y que su mayor objetivo es la autorrealización.
El objetivo de Zen es brindarle al hombre control sobre sí mismo, descubrir su bondad oculta, sacar a la luz todas las virtudes que habitan en el ser humano, y ponerlo en contacto con las fuerzas más intimas de su ser interior.
El zazen es un tipo de meditación budista desarrollada por la escuela Soto japonesa. Esta práctica no es sólo una técnica de meditación, es una de las prácticas más conocidas en Occidente del Zen. La difusión de esta forma de Zen en Europa suele atribuirse al japonés Taisen Deshimaru, aunque existen otros maestros y agrupaciones
Zazen es la expresión japonesa para “meditar sentado”, según el Budismo Zen, como lo habría hecho Buda en el momento de su iluminación, tal como describen las estatuas de Buda meditativo.
El Zazen es la práctica en la clásica postura del Buda sentado en posición del loto. A menudo se ve esta posición en estatuas de Buda a través de todo Oriente: un hombre tranquilo con los ojos semicerrados, la espalda erguida, las piernas cruzadas en posición de “loto”. En el zazen esto se suele hacer sobre un pequeño cojín redondo llamado zafu en japonés, que ayuda a bascular la columna. A continuación entregamos unos pasos para seguir y llegar a la postura ideal para la meditación zazen.
Siéntese en una posición cómoda.
Cruce las piernas posición de Loto o medio Loto con las rodillas apoyándose en el suelo. También puede practicarse sentado de rodillas sobre los talones.
Coloque la espalda derecha, desde la pelvis hasta la nuca.
La pelvis esta ligeramente hacia adelante y las lumbares ligeramente arqueadas.
Estire la nuca y lleve el mentón hacia adentro.
Relaje los hombros y junte las manos en el regazo, en el mudra de la sabiduría: con los dedos de la mano juntos, una mano sobre otra, y con los pulgares tocándose las puntas. En las escuelas de Zen se pone la mano izquierda sobre la mano derecha.
Enfoque la mirada a 45° hacia adelante, con los ojos semi-cerrados, pero con la vista relajada, sin enfocar en lo que tenga delante.
Cierre la boca, juntando los dientes y con la lengua tocando suavemente el paladar detrás de los dientes.
Comience a controlar los ritmos de la respiración, contando las inhalaciones y exhalaciones, con el objetivo de fomentar la concentración.
Enfóquese en la respiración solo con los “ojos de la mente”, hasta llegar al conocimiento de la respiración, que nos permite percibir claramente la relación mente y cuerpo.
Pintura Zen
El último propósito de la meditación no es seguir el ritmo de nuestra respiración con la mente en un estado de absoluta quietud.
Zazen, no es quietud, sino todo lo contrario. Implica la devoción de uno en controlar la mente con el propósito de utilizarla, con afán y energía, para llegar al objetivo más preciado, que es la transformación de la persona que está meditando en un nuevo Ser, con una mente desarrollada, y todas sus facultades creativas a su disposición.
Hay diferentes aproximaciones al zazen. Algunas postulan el flujo natural de la respiración y una posición cómoda, mientras que otras ponen especial énfasis en asegurar físicamente una postura correcta. Las primeras son sin duda las más tradicionales y que más aparecen en los textos históricos. Entre aquellas que enfatizan el componente físico encontramos la del monje japonés Taisen Deshimaru, quien a partir de 1970 extenderá una red de centros por toda Europa y que aún hoy es la forma mayoritaria de conocer el Zen en Occidente. La regulación de la respiración y la postura de la columna, piernas y manos son esenciales.
No obstante, aunque en el tema físico hayan diferentes enfoques, en la aproximación doctrinal al zazen las diferencias casi no existen. Se requiere una atención constante pero tranquila por parte del practicante. El pensamiento se libera, ni piensa ni deja de pensar. Se deja pasar. No adhiere ni rechaza, como si las ráfagas mentales fueran nubes que atraviesan el cielo sin dejar rastro. Esta tranquila y atenta contemplación llevará al seguidor a descubrir su naturaleza búdica “tal como cuando dejamos de remover el agua de un estanque podemos al fin ver el fondo”.
En japonés a esta acción de sentarse se le llama shikantaza, que junto al mushotoku o ausencia de intención, se conforma así una disposición en la práctica budista en donde se implica por sí misma la existencia de la “iluminación” ahora mismo; es decir en la comprensión de esa misma disposición. Es decir, es una enseñanza en donde el simple hecho de sentarse es ya un acto de armonía plena, de convertirse en Buda. Por tanto es práctica y enseñanza a la vez. Es también llamada la práctica de la no-práctica. El principal exponente de esta enseñanza en sin dudas el monje Dōgen, cuya obra principal “Shobogenzo” viene a ser la guía fundamental de práctica y enseñanza de la escuela Soto.
A continuación, se podrá ver un video explicativo sobre las posturas y pasos para una correcta meditación zazen. Está en inglés y sin subtítulos pero al verlo se puede entender sin problemas las posturas y los ejericios de respiración.
Es una de las escuelas del budismo más conocidas y apreciadas en Occidente. Con el popular nombre japonés Zen suele aludirse en realidad a un abanico muy amplio de escuelas y prácticas de este tipo de budismo en toda Asia.
Históricamente los monjes japoneses viajaban con frecuencia a China para recibir la transmisión de nuevas enseñanzas de los maestros chinos. De vuelta a su tierra y con esa herencia de autoridad, extendían las prolongaciones de las escuelas y enseñanzas que habían conocido en el continente. Con el tiempo adquirían su propia personalidad japonesa. Esto, en realidad, es buena parte del patrón cultural del Japón, en donde la influencia China es totalmente central para entender su cultura y religión. Así las dos escuelas principales del budismo Chán chino llamadas línjì y cáodòng verán su paralelo japonés en sus respectivas dos escuelas principales del budismo Zen japonés: Rinzai y Sōtō.
Zen
Las principales escuelas del budismo Zen propiamente japonés, se distinguen por su especialización en distintas técnicas de meditación como el koan o el zazen.
El Zen es una de las escuelas de budismo más conocidas, y podría definirse como un método que intenta fortalecer la relación entre la mente y el cuerpo, y que su mayor objetivo es la autorrealización.
El objetivo de Zen es brindarle al hombre control sobre sí mismo, descubrir su bondad oculta, sacar a la luz todas las virtudes que habitan en el ser humano, y ponerlo en contacto con las fuerzas más intimas de su ser interior.
El zazen es un tipo de meditación budista desarrollada por la escuela Soto japonesa. Esta práctica no es sólo una técnica de meditación, es una de las prácticas más conocidas en Occidente del Zen. La difusión de esta forma de Zen en Europa suele atribuirse al japonés Taisen Deshimaru, aunque existen otros maestros y agrupaciones
Zazen es la expresión japonesa para “meditar sentado”, según el Budismo Zen, como lo habría hecho Buda en el momento de su iluminación, tal como describen las estatuas de Buda meditativo.
El Zazen es la práctica en la clásica postura del Buda sentado en posición del loto. A menudo se ve esta posición en estatuas de Buda a través de todo Oriente: un hombre tranquilo con los ojos semicerrados, la espalda erguida, las piernas cruzadas en posición de “loto”. En el zazen esto se suele hacer sobre un pequeño cojín redondo llamado zafu en japonés, que ayuda a bascular la columna. A continuación entregamos unos pasos para seguir y llegar a la postura ideal para la meditación zazen.
Siéntese en una posición cómoda.
Cruce las piernas posición de Loto o medio Loto con las rodillas apoyándose en el suelo. También puede practicarse sentado de rodillas sobre los talones.
Coloque la espalda derecha, desde la pelvis hasta la nuca.
La pelvis esta ligeramente hacia adelante y las lumbares ligeramente arqueadas.
Estire la nuca y lleve el mentón hacia adentro.
Relaje los hombros y junte las manos en el regazo, en el mudra de la sabiduría: con los dedos de la mano juntos, una mano sobre otra, y con los pulgares tocándose las puntas. En las escuelas de Zen se pone la mano izquierda sobre la mano derecha.
Enfoque la mirada a 45° hacia adelante, con los ojos semi-cerrados, pero con la vista relajada, sin enfocar en lo que tenga delante.
Cierre la boca, juntando los dientes y con la lengua tocando suavemente el paladar detrás de los dientes.
Comience a controlar los ritmos de la respiración, contando las inhalaciones y exhalaciones, con el objetivo de fomentar la concentración.
Enfóquese en la respiración solo con los “ojos de la mente”, hasta llegar al conocimiento de la respiración, que nos permite percibir claramente la relación mente y cuerpo.
Pintura Zen
El último propósito de la meditación no es seguir el ritmo de nuestra respiración con la mente en un estado de absoluta quietud.
Zazen, no es quietud, sino todo lo contrario. Implica la devoción de uno en controlar la mente con el propósito de utilizarla, con afán y energía, para llegar al objetivo más preciado, que es la transformación de la persona que está meditando en un nuevo Ser, con una mente desarrollada, y todas sus facultades creativas a su disposición.
Hay diferentes aproximaciones al zazen. Algunas postulan el flujo natural de la respiración y una posición cómoda, mientras que otras ponen especial énfasis en asegurar físicamente una postura correcta. Las primeras son sin duda las más tradicionales y que más aparecen en los textos históricos. Entre aquellas que enfatizan el componente físico encontramos la del monje japonés Taisen Deshimaru, quien a partir de 1970 extenderá una red de centros por toda Europa y que aún hoy es la forma mayoritaria de conocer el Zen en Occidente. La regulación de la respiración y la postura de la columna, piernas y manos son esenciales.
No obstante, aunque en el tema físico hayan diferentes enfoques, en la aproximación doctrinal al zazen las diferencias casi no existen. Se requiere una atención constante pero tranquila por parte del practicante. El pensamiento se libera, ni piensa ni deja de pensar. Se deja pasar. No adhiere ni rechaza, como si las ráfagas mentales fueran nubes que atraviesan el cielo sin dejar rastro. Esta tranquila y atenta contemplación llevará al seguidor a descubrir su naturaleza búdica “tal como cuando dejamos de remover el agua de un estanque podemos al fin ver el fondo”.
En japonés a esta acción de sentarse se le llama shikantaza, que junto al mushotoku o ausencia de intención, se conforma así una disposición en la práctica budista en donde se implica por sí misma la existencia de la “iluminación” ahora mismo; es decir en la comprensión de esa misma disposición. Es decir, es una enseñanza en donde el simple hecho de sentarse es ya un acto de armonía plena, de convertirse en Buda. Por tanto es práctica y enseñanza a la vez. Es también llamada la práctica de la no-práctica. El principal exponente de esta enseñanza en sin dudas el monje Dōgen, cuya obra principal “Shobogenzo” viene a ser la guía fundamental de práctica y enseñanza de la escuela Soto.
A continuación, se podrá ver un video explicativo sobre las posturas y pasos para una correcta meditación zazen. Está en inglés y sin subtítulos pero al verlo se puede entender sin problemas las posturas y los ejericios de respiración.
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